Mostrando entradas con la etiqueta Comentarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comentarios. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de julio de 2026

Día del historiador


 ¡Muchas gracias Dra. Cristina Alejandra Romano!

martes, 28 de octubre de 2025

La Campaña al Desierto y la vecindad

  El 4 de octubre de 1878 comenzó la denominada Conquista del Desierto, cuando el Congreso Nacional aprobó la ley que asigno partidas para financiar la guerra de exterminio que, el general Julio Argentino Roca desato contra los pueblos originarios. La conquista de tierras generó latifundios en manos de un reducido grupo de estancieros y especuladores. Muchos, vendieron parte de las tierras compradas al gobierno para la compra de ganado, introducir mejoras, tomar ganancias o resolver cuestiones varias.
  Los Mac Clymont integraban el grupo de artesanos y granjeros que vieron en el proyecto de Juan y Guillermo Paris Robertson, las posibilidades que Escocia les negaba. La guerra con Brasil llevó a la ruina las ilusiones escocesas; algunos se quedaron pero, la sequía y la guerra civil tras el golpe de 1829, aceleró la dispersión y la colonia escocesa de Monte Grande deribaron a Buenos Aires, tenía 25 años, un hermano y dos hijos: Guillermo y Roberto. Guillermo se casó con Lucinda Miller y fue padre de seis hijos. En 1883, la nota que Lucinda Miller eleva al Juez dice: "Que, según es de pública notoriedad, mi esposo Dn. Guillermo Mc Clymont, ... murió en territorio nacional el 20 de abril próximo pasado en un combate con los in el inventario de su casa, uno de los testigos fue Don Pedro Reta (radicado en Monte Grande desde 1890). Un futuro vecino de Ezeiza fue el arrendatario del puesto Nº 8 del potrero denominado "La Cabaña": Don Pedro Harguindeguy. Los hermanos Harguindeguy se instalaron en Ezeiza en 1887 y fueron quienes tuvieron el primer surtidor Y.P.F. en la zona, en tanto explotaban el almacén conocido como la Cueva de la Chancha.
  Entre los que acompañaban a Guillermo estaba Andrés Purvis, residente en Cañuelas, y Mc Phail, mayordomo de "El Totoral", ubicada en Montes. Don Alejandro Mc Phail acompañó a su socio y amigo a Lau Lauquen, junto con "seis cientas y tantas cabezas de ganado vacuno, mil tres cientos de ganado lanar y quinientos ochenta y tantos de ganado yeguarizo". 
  Del campo en Lau Lauquen, solo 16 hectáreas estaban escrituradas y el resto tenía títulos provisorios, por lo que la Testamentaria debió solicitarle al Gobierno Nacional la regularización. Las propiedades en Tierras Nacionales habían sido compradas a Cecilia López en 1882. 
  Cuatro leguas antes de llegar a sus campos, comenzó a encontrarse con su trágico destino. Como a las siete de la mañana sus peones escucharon ruidos provenientes de un monte cercano. Integraban el grupo: Don Andrés Purvis, Don Alejandro Mac Phail, Negrete, Urquiza, el indio Ignacio, Molina y 4 peones, uno de ellos de apellido Puebla. Tras descubrir que se acercaba un indio arriando unos 80 caballos, se lo quitan y los ponen a resguardo de la indiada que ubican refugiada en un monte. A continuación, deciden atacarlos.
  El baqueano Juan Negrette, estaba despreocupado ese día. Contratado por Mac Clymont para reconocer los campos en Lau Lauquen, no consideró necesario salir del Fuerte Lavalle con su lanza. El Fuerte Lavalle Sur, ubicado en la intersección del Arroyo San Quilco con el trazado del "camino de los indios a Salinas". Si bien Negrette era cristiano, había pasado mucho tiempo con los indios. Valeroso, de buena contextura física, era respetado por Pincén, su cuñado, quien lo consideró su mejor lanza. Negrette estuvo de acuerdo con Mac Clymont en que era oportuno enfrentar a los indios, considerando que estaban sin cabalgaduras.
  Los atacaron a tiros de carabina, esperando una leve resistencia. No imaginaban que desde el monte, responderían con disparos de Rémington, aquella arma con que se equipó justamente a los hombres que participaron de la Campaña contra los indios y que después fuera repartida entre los que apoyaron a los autonomistas bonaerenses. En el mes 06/1880, la capitalización estaba resuelta pero muchas de las armas empleadas quedaron en poder de los vencidos o simplemente desertores. Esos fusiles Rémington, de a 5 tiros, fueron los que respondieron al embate de Mac Clymont.
  Los que cuidaban la caballada acudieron a la lucha pero descuidaron a los caballos a su cargo, los que se llegaran hasta el monte y de esta manera unos 8 ó 10 indios pudieron montar y desbalancear el enfrentamiento, definitivamente.
  Gracias a la carta de un corresponsal del diario "La Prensa" (publicada parcialmente por el historiador de Cañuelas Don Lucio V. García Ledesma), sabemos que "Negrette dispuso emprender la retirada a Trenque Lauquen, pero a poca distancia fueron alcanzados por los indios y se vieron obligados a echar pie a tierra, trabándose una lucha desigual, pues a medida que los demás indios tomaban caballos, venían a tomar parte de ella."
  
De las once personas que enfrentaron a los indios el 20/04/1883 en Lau Lauquen, solo dos escaparon, uno de ellos herido por las lanzas. A Negrette y al indio Ignacio no se los encontró; el peón Puebla tenía el cuerpo cribado a lanzazos, el resto estaba mutilado por las heridas y la acción de las aves de rapiña. Don Guillermo "Mac Clymont fue encontrado boca abajo con un brazo destrozado de un balazo y con 8 lanzazos en el cuerpo”.  
  Fue muy difícil el traslado de los restos hasta Bragado, más de 150 kilómetros, desde donde pudieron viajar en ferrocarril. Los cadáveres de Guillermo Clymont, Andrés Purvis y Alejandro Mac Phail, llegaron a Buenos Aires en el mes de mayo y fueron conducidos al Cementerio Británico, donde fueron enterrados el 20/05/1883. Guillermo tenía 48 años.

 Por: Juan Carlos Ramiez Leiva

miércoles, 29 de mayo de 2024

Sara Facio, el peronismo y Ezeiza

   Sara Facio (92 años), es una de nuestras fotógrafas emblemáticas. Bonaerense, socia fundadora del Consejo Argentino de Fotografía, es quien mejor ha retratado el peronismo setentista.
  El día del ansiado regreso de Juan Domingo Perón al país, el 20 de junio de 1973, entre los dos millones de personas que esperábamos el reencuentro de un Perón Mito con quiénes lo recordaban y lucharon por su vuelta, junto a los que éramos muy chicos cuando fue la Revolución Fusiladora e incluso, quienes solo conocían de su grandeza a traves de relatos, fuimos sorprendidos con una emboscada.
  Cuenta Sara, que había llegado a Ezeiza en un Fiat, al que logicamente tuvo que dejar en un descampado porque los accesos estaban cortados por el desplazamiento inorgánico de cientos de miles de personas que felices por el por venir, no sospechaban la tragedia que el mismo peronismo iba a desatar a través de la incipiente Triple A (Alianza Anticomunista Argentina).
Los que llegábamos desde el sur, iniciámos la caminata desde la "barrera del aeropuerto" (ruta 205 y acceso a la autopista Ricchieri), todos felices, cantando, celebrando. Mi papá, estaba tan pleno de alegría como nuestros vecinos, todos los éramos.
  Contaba mi tío, que repartió las mandarinas que había llevado desde mi  casa, entre jóvenes en sillas de ruedas, que estaban por detrás del palco montado sobre el puente El Trebol. Con mi padre, estábamos de frente al palco, cuando los asesinatos comenzaron.
  Alrededor de las 14.30 hs, Leonardo Favio daba inicio al acto cuando todo comenzó. Cuenta Sara que : “No tenía idea de quiénes se estaban tiroteando, ni por qué... nada. Lo único que atinamos fue a ponernos cuerpo a tierra, como el resto de los colegas, esperando que el tiroteo terminara. Pero no terminaba nunca...". Por las fotos que tomara del palco, supongo que estábamos muy cerca de ella, tratando de superar el desconcierto de pasar de una fiesta colectiva a intentar refugiarnos de la balacera en dónde no había refugio alguno. Alguien comenzó a cantar nuestro Himno Nacional como invocando un fin superior.
  Pude identificar los áboles desde donde nos tiroteaban, en la Escuela Hogar. En realidad, las balas pasaban por sobre nuestras cabezas e iban dirigidas hacia el espacio que ocupaban los montoneros. Años después, en ocación de la inauguración del Museo de la Escuela Hogar, pudimos apreciar las marcas en donde estuvo ubicado el depósito de armas y municiones, e insistir que allí, apenas a unos metros, esta el CDC (Centro de Detención Clandestina) que nadie quería reconocer, La 205, el terrorifico lugar que los alumnos residentes denunciaban como lugar embrujado porque a la noche escuchaban quejidos desgarradores desde su alojamiento. Cabe recordar que al CDC La 205 se llegaba por el ingreso principal de la Escuela Hogar.
  Mi tío, vivió el momento increible en que los que estaban detras suyo en sillas de ruedas, vivieran el milagro de poder incorporarse, sacar a relucir armas largas que habían ocultado bajo sus ponchos, y le advirtieran: "tirate al suelo viejito y no levantes la cabeza por nada", mientras comenzaban a tirar a sus objetivos.
  Sara había coqueteado con las ideas socialistas en su juventud y, consideraba que el peronismo era un movimiento fascista. Sin embargo, la atrapo el amor incondicional de la militancia, lo que la llevó a registrar todas las manifestaciones desde el regreso del lider, hasta su muerte.
  Sara afirmaba que: "¡Todos sacamos esa foto! Si estábamos todos los fotógrafos frente al palco. No hay “una” famosa foto del tipo éste, sino un montón. Si se fija un poco va a notar que en una levanta la itaka con las dos manos, en otra la tiene en la mano derecha... De hecho, yo misma tengo dos fotos distintas así.” Se refería a Pedro Menta, ex oficial de Gendarmería, quien junto con sindicalistas, ex militares y ex policias, integraban la patota del coronel Jorge Osinde, los que se robaron la fiesta.
  El palco desde donde debería haber hablado Perón, quedo inmortalizado con un energúmeno empuñando una itaka, prefigurando que el Tercer Peronismo llegaba para contener el ascenso obrero abierto con el Cordobazo. Se valdrían tanto de la violencia estatal como de la paraestatal, y desaparecido Perón, el genocidio encabezado por Videla no tardo en aniquilar las luchas sociales por una justa redistribución del ingreso.
  La extraordinaria obra de Sara Facio, consistió en retratar el incondicional amor de la Militancia Peronista, más allá de lo que pretendió su lider.

Por: Juan Carlos Ramirez Leiva
Junta Estudios Históricos Distrito Ezeiza


miércoles, 29 de diciembre de 2021

Indultos menemistas

El 30 de diciembre de 1990, tras el alzamiento carapintada, Menem firmó decretos que indultaban a los ex miembros de las Juntas de Comandantes condenados en el Juicio de 1985: Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Orlando Ramón Agosti, Roberto Viola, y Armando Lambruschini. También indultó al ex ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz procesado por participación en secuestro y torturas contra Federico y Miguel Ernesto Guthein; la impunidad alcanzó al genocida Guillermo Suárez Mason.
Los decretos complementaban los que firmara en octubre de 1989, a tres meses de su asunción, en donde indultaba a los golpistas responsables de secuestros, desapariciones, y apropiación de niños y bienes. Continuaba la claudicación que Raúl Alfonsín, como presidente jaqueado por los poderes reales, había promulgado con las leyes de Punto Final y Obediencia Debida (1986 y 1987). Benefició a carapintadas pero también a los ex miembros de la Junta militar condenados por sus responsabilidades políticas y crímenes militares en la Guerra de Malvinas: teniente general Leopoldo Fortunato Galtieri, almirante Jorge Isaac Anaya y brigadier general Basilio Arturo Ignacio Lami Dozo. Sabiendo de la resistencia que enfrentaría por buscar un olvido sin justicia, intentó compensar con los indultos de los líderes de organizaciones armadas, juzgados y condenados durante la presidencia de Alfonsín, reflotando la “teoría de los dos demonios”.
Cuando en el 2003 asumió la presidencia Néstor Kirchner no obvió las demandas y anuló las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, tras lo cual algunos jueces declararon inconstitucionales los indultos referidos y reabrieron los casos tres años antes que la Cámara de Casación Penal (máximo tribunal). Recién en agosto de 2010, la Corte Suprema de Justicia ratificó las sentencias dictando la inconstitucional de los indultos basándose en la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad.
La nulidad de las leyes de impunidad, más la orden de Néstor Kirchner de descolgar los retratos de Jorge Rafael Videla y Benito Bignone de la galería del Colegio Militar, buscó “recomponer la imagen del Ejército”, resaltando que las nuevas generaciones militares estaban comprometidas con la democracia.
Al asumir la presidencia Mauricio Macri, eligió entre el personal político a ex militares y funcionarios que reivindican el terrorismo de Estado, alegando el fin del “curro de los derechos humanos”. El PRO se opuso la conformación de la comisión bicameral para investigar los delitos de los empresarios durante la dictadura. No está mal resaltar que ningún gobierno abrió los archivos de la dictadura en poder del Estado y de la Iglesia.






En el orden local, los funcionarios bonaerenses pertinentes no aceptaron las indicaciones de en dónde buscar los calabozos transitorios en el aeropuerto de Ezeiza, ni indagar en cómo eran trasladados hasta la “205” a través de la Escuela Hogar Evita ni mucho menos, investigar la complicidad de los funcionarios nombrados en la municipalidad de Esteban Echeverría, que tenían acceso directo a la comisaría lindera señalada mucho tiempo después como Centro de Detención Clandestina, igual que la cartelería sobre “La 205”.

 Juan Carlos Ramirez Leiva

jueves, 24 de junio de 2021

Comentarios. La Palabra: Día del Periodista

 

Agradecemos profundamente tan cálidos conceptos, publicados bajo la firma de la Dra. C. Romano, en la edición 1374 del jueves 10 de junio, en La Palabra de Ezeiza.

 

Lic. Patricia Celia Faure  -  Prof. Juan Carlos Ramirez Leiva

          Junta de Estudios Históricos Distrito Ezeiza

jueves, 5 de noviembre de 2020

La leyenda de los siete duendes que viven en el ombú de Sotelo

Hasta no hace mucho conmovía al viajero que iba en tren de Ezeiza a El Jaguel la gallarda presencia de un ombú solitario en la pampa, en el campo ubicado a la izquierda. Erguido en su terraplén que servía de sombrilla a las vacas practicantes de alpinismo. Todos nos preguntábamos cómo lograban trepar hasta allí. 
En ese ombú vivían siete duendes payadores, amigos de la rima, reyes de la improvisación, un diccionario de palabras, los clásicos en la punta de la lengua tenían.
Bajo su fronda se armaban una guitarreadas con duendes que venían de todos lados. Todos querían medirse con ellos.
Los duendes eran gordos como cerditos minipig, era raro no imaginar su caída de las ramas esponjosas. Pero nunca se caían.

Eran como los Santos Vega de nuestro pago. Y nunca faltaba un Juan Sin Ropa con ganas de torearlos. Y se las arreglaban payando por turnos.
El tema es que un día el ombú no estuvo más. Y el pasto y las espinas tampoco. Construcción seca de esa que aflora de un rato para otro ocupó el lugar.
Dicen que hubo abrazo de vecinos. Dicen que lo mudaron a una esquina del terreno.
Dicen que ya no payan tanto y andan tristes. Se separaron. Viven de a dos o tres. Y payando por turnos atrás de la estación de Canning, otros en el Parque Central de Ezeiza, o en los ombúes de lo Spinetto.
Así que siguen resistiendo con su canto improvisado e inspirado.

Recopilado a partir de relatos de vecinos por la Lic. patricia Celia Faure.

martes, 29 de mayo de 2018

Parturientas y recién nacidos (última nota)


Si bien el cordón umbilical se ha roto, no por ello se ha separado totalmente la madre de su hijo. Si tuvo una nena, la mamá podrá limpiarse sí, pero evitará el baño por treinta días, y por cuarenta si es varón porque los varoncitos son mucho más delicados. La mamá no debe lavarse el pelo por cuarenta días, porque podría enloquecer.
Al recién nacido a veces lo bañan, otras le limpian solo la cabeza y le echan en los ojos, una gotita de limón. Se lo entalca y sobre el ombligo, debe colocarse un trozo de tela blanca empapado en alcohol, que debe sujetarse con el ombliguero. En algunos lugares en lugar de talco, se usa yerba mate tostada que evitaría que el pequeño sufra de los intestinos o se empache.
Para prevenir la hernia, una vez caído el cordón, se sujeta una moneda de cobre envuelta en gasa sobre el ombligo. Si a la caída del cordón el ombligo no cicatrizara, lo mejor es espolvorearlo con sulfatiazol.
Los bebes maman cada vez que lloran hasta grandes, a veces hasta con dos o tres años y aun después ya que la leche materna sienta bien como digestivo. El bebé deberá ser fajado para que no se ponga panzón o chueco.
Debe evitarse que lo miren personas ajenas con anteojos o que tengan una mirada fuerte, para que no lo ojeen. Para evitar el mal de ojo, se le pondrá un cordoncito rojo, el que además le asegurará al bebe, éxito con el sexo opuesto cuando llegue a grande.
Es importante taparlo con una manta aún si hay una suave brizna para que “no le de aire”, y además, cubrirle las orejas y ponerle guantes porque sus manos siempre están frías. Si llora por la noche, debe hacérselo dormir con la cabeza del lado de los pies.

Por Juan Carlos Ramirez Leiva
(fuente: desordenados apuntes varios)

Aclarando: 
Lectoras atentas, me han comentado la importancia de notificar que estas tres notas, son recopilaciones de costumbres regionales. Aclarado esto, va todo mi cariño a nuestras queridas comadronas y curanderas.

Enlace a la primera nota                          Enlace a la segunda nota


El editor.

jueves, 17 de mayo de 2018

Sobre parturientas y recién nacidos (primera nota).

El sexo del por nacer:
Cuando la mujer está embarazada y escucha cantar al pájaro carpintero fuerte su bebe será varón y si es débil será mujer, incluso si antes canta cerca de la casa anuncia que pronto ocurrirá un embarazo. Si le salen manchas en la cara, será varón; si se pone hermosa, será mujer. Si se mueve al segundo mes, será varón; si lo hace a los cuatro, será mujer. La hinchazón de la madre, el vientre en punta de la embarazada o la ubicación del feto sobre el lado izquierdo, augura varoncito. Por el contrario, el vientre redondeado o el feto a la derecha, indican una futura nena. También hay que considerar si el trabajo de parto comienza tres días antes de la fecha calculada o durante la luna nueva o menguante, ya que el varón llega si el trabajo ocurre después de la fecha prevista o durante la luna llena creciente.
Precauciones:
Se debe evitar las tareas pesadas en los dos últimos meses de gestación. No se puede tejer crochet con dos agujas o coser a máquina, ni tampoco pasar por debajo de un alambrado. Esas precauciones evitarán que el cordón umbilical se enrede en el niño. En la dieta se trata de no comer hígado ni tripa de vaca, que hacen crecer la placenta, ni tampoco embutidos que producen igual efecto en el cordón umbilical. Otro tanto sucede si se come hígado sin desgarrar previamente sus membranas, además secan las aguas tal como sucede con la ingesta de pan seco o galleta. Debe considerarse que el exceso de vino produce hemorragias. Comer huevo hará que el niño nazca pegado a las membranas, mientras comer riñón provocará lunares. El hígado asegura hijos rubios, y la morcilla, negros.
Otras consideraciones:
Desde el vientre de su madre el niño ya pide cosas, los llamados antojos. El no satisfacerlos puede provocar la pérdida del niño o que éste nazca con la boca abierta o la representación de lo deseado. Es el niño también, el culpable de muchos trastornos de su madre, ya que si tiene mucho cabello, le producirá acidez. Ante pérdida de sangre, colocar la mano sobre el vientre de la embarazada y se procurar frenarla con oración. Si la hemorragia no se detiene, se debe llamar al médico. En el verano se aconseja no exagerar el baño, ya que debilita a la criatura.
Posición del feto:
Si éste “viene mal”, las sacudidas y las manos acomodan el útero. Si se presenta de nalgas, se pone a la embarazada con la cabeza hacia abajo mientras otra persona la sujeta por la cintura; se sacude el cuerpo de la mujer, para que el hijo se dé vuelta. Si el parto se demora hay que acelerarlo con una imagen de San Ramón, protector de la maternidad, sobre el vientre; también una vela invertida bajo la cama. El chico nacerá antes o al apagarse la vela (puede acompañarse con una imagen de la Virgen de Los Remedios).

Por: Juan Carlos Ramirez Leiva
(Nota elaborada en base a apuntes desordenados, válida para nuestra región y para toda la región pampeana)

miércoles, 8 de marzo de 2017

Preparando el año



Se llevó a cabo la primera reunión Regional Sur, de la Federación de Entidades de Estudios Históricos de Provincia de Buenos Aires (F.E.E.H.P.B.A.). El lugar del encuentro fue en Bernal (Quilmes), el sábado cuatro de marzo. Asistieron la Presidenta y la Vice Presidenta de la Federación, junto con representantes de las Juntas de Estudios Históricos de Alte. Brown, Avellaneda, Berazategui, Brandsen, Quilmes, Lomas de Zamora, y Ezeiza.
Se avanzó sobre el calendario para el presente año y estrategias a seguir para frenar la pérdida de patrimonio histórico. La Junta de Estudios Históricos del Distrito Ezeiza, hizo reserva para el sábado 15 de julio y promovió el tradicional Encuentro con La Historia que se realizará el sábado 21 de octubre de 2017.

(Foto: R. Cabral)

sábado, 13 de febrero de 2016

Lo que el viento se llevó



En la esquina de Liniers y Laprida, en nuestra ciudad cabecera, supo mantenerse sereno, enorme, orgulloso, un castaño que tuvo larga vida. Resistió los embates del tiempo y de míticos vientos, pero la última tormenta, la que arrasó con numerosos árboles, lo tomo distraído, o quizás cansado.   
Tal vez extrañaba a los chicos que a su sombra jugaban, o molesto por ya no ser lo más alto del barrio, quizás era muy viejo porque a mediados de la década de 1950, era ya un árbol adulto. Había sido testigo de las lentas transformaciones pueblerinas hasta los cambios acelerados de los cincuenta, y ni que hablar de los tiempos actuales. No sabemos su edad pero la corteza pardo grisácea, gruesa y profundamente surcada, nos habla de su longevidad.
Muy noble, siempre verde, proporciono sombra, sirvió de alojamiento a los pájaros, de lugar de juegos a los niños, fue referencia, y ahora se brindó como madera. Pasaba los 10 metros de altura y las raíces no soportaron el embate huracanado. Fue tan noble que no causó daños a los vecinos, que sin duda extrañaran su partida.


 

Por: Juan Carlos Ramirez 
(con todo el dolor por los árboles perdidos que hicieron felíz su niñez ezeicina).