El arroyo Ingeniero Rossi, cuyo nombre recuerda a unos de los profesionales que construyeron el Aeropuerto Pistarini, es el resultado del aporte de zanjones que inicialmente aportaban agua de lluvia hacia la calle Sargento Cabral y Pcia. de Corrientes, desde el Barrio Allá en el Sur y Mariano Castex (ruta 58). Antes de llegar a J. Agüero, se acerca a la calle Triunvirato y corre paralela a esta, cruza Pte. N. Kirchner, el trazado viejo de la ex RN 205, y tras pasar las vías del ferrocarril, se interna bordeando la cañada de Villa Guillermina (hoy desdibujada), en la barriada de igual nombre. La sobrecarga pluvial la descargaba en un bañado que se formaba en el triángulo conformado por el hoy supermercado ubicado frente a la rotonda Canning, y que llegaba hasta la calle Sgto. Cabral.
El arroyo, que ha perdido sinuosidades por las intervenciones urbanas, ingresa al partido de E. Echeverría descargando como afluente del arroyo Ortega, en la “horcadura, que desde muy antaño se la conoce con el nombre de ‘La horqueta’.”
El pinkufi
La toponimia consiste en el estudio etimológico de los nombres propios de un lugar. No siempre es posible conocer el origen de los nombres históricos y el hecho de que lo sean, no significa que no puedan cambiar con el tiempo, incluso, por razones hasta caprichosas.
El arroyo Ing. Rossi, cuando cruza las vías e inicia su camino hacia su desembocadura, es popularmente conocido como el arroyito de Villa Guillermina. Por poco tiempo, fue renombrado como Pinkufi. De pronto, un día cualquiera, apareció un letrero dándole ese nombre, a la altura de la calle San Lorenzo. Un radioaficionado comenzó a dar su posición como “a orillas del Pinkufi”, y así, en los jóvenes, comenzó a ser conocido. Invitado el radioaficionado a una escuela del barrio a explicar sobre el nombre del arroyo, se le ocurrió decir –imprudencia juguetona – que, se debía a un antiguo cacique de la región.
Lo cierto se supo no mucho tiempo después de la boca del mismo mitómano, que todo había sido una broma. Para indicarles a sus amigos cómo tenían que llegar a su nuevo domicilio, se le ocurrió decir que vivía al lado del Pinkufi, mientras ponía carteles indicadores al respecto para que les sirviesen como guía. Qué era el Pinkufi, simplemente una masa tipo plastilina, con que jugaba el grupo en su niñez.
La denominación, que se había puesto de moda, no se eternizó debido al homenaje brindado al mencionado ingeniero. Si el tiempo hubiera legitimado el nombre de Pinkufi, qué problemas hubieran tenido los estudiosos en el futuro para investigar el origen de aquél.
Juan Carlos Ramirez Leiva.
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