La esquina de Domingo French y Esteban Echeverría es un excelente punto de partida para nuestro encuentro con la historia de José María Ezeiza. En el tramo que va desde ésta esquina hasta las vías del ferrocarril, aun puede adivinarse la Tienda de Basilio García, donde tiempo después funcionó la primera heladería bajo el nombre de "Petra". A continuación se encontraba un mítico almacén y despacho de bebidas propiedad de Francisco Mendive (1937), posteriormente adquirido por la familia Vega (1941c), con pisos de madera y un tan fresco como misterioso sótano, contando además con un palenque en la vereda paralelo a la calle, donde la gente ataba los caballos o sus carruajes. Le seguía F. García con un pequeño local donde arreglaba radios, lugar donde posteriormente Froilán levantó "Froluz" su enorme casa de artefactos electrodomésticos. Entre esta propiedad y las vías, fue donde Basilio García mudó posteriormente su popular tienda. Frente a estos comerciantes pioneros en la calle French y apenas separados por ésta, un pastizal desbordante. Un cerco de alambres de púas y molinetes de madera, impedían que el ganado se soslayara en él. Desde 01/1953, los vecinos comienzan a trabajar en busca de concretar sus sueños: construir la Plaza Manuel Belgrano.
En la esquina con Presidente Perón, una carpa cubrió la tribuna donde se instalaron los potenciales compradores del primer loteo que se realizó en Ezeiza. Finalizando el siglo XIX, las tierras de la familia Amstrong fueron adquiridas por la firma alemana Hansen para fraccionarlas en 42 manzanas, con lotes que mantuvieron la tradicional medida de 10 varas de frente. Para dar sensación de urbanidad, la empresa edificó 4 viviendas que sus inquilinos llamaron Casa de la Compañía. Fue en un domingo que desde Plaza Constitución y en un tren especialmente contratado al Ferrocarril del Sud, los primeros compradores pactaron 120 cuotas de 2, 3 o 4 pesos, según su cercanía a la estación. No fue el único loteo, la firma Adolfo Bulrrich y Cía., remató entre el 16 y el 23 de diciembre de 1928, las 193 varas2. que fraccionara en 1913.
A metros de French, desde 1903 se levanta el almacén de la familia Goñi y pegadita a él, el frontón de la cancha de pelota paleta. Por permanecer los campos indivisos, la calle Ituzaingó recién nacía a metros de la calle Centenario. En este solar estuvo la cancha del Club Atlético Ezeiza y aún se recuerda un sangriento episodio durante el clásico encuentro con el Club Vecinal, que le costara la vida a un simpatizante de apellido Cano. Antes de producirse en 1934 la fusión del Club Juventud Unida con el Sportivo Ezeiza, la cancha de éste último estuvo emplazada hacia 1922, año de su fundación, en un predio cedido por la familia Zenavilla - Ramos Mejía justo enfrente de lo que desde 1940, se llamó Plaza San Martín. En la esquina de esta plaza con French, se autorizó a levantarse el refugio del kiosco de diarios del señor Galván, en 10/52, época en que la plaza se llamaba Eva Perón y la estación tenía el nombre de Ministro Pistarini.
Frente a la tienda de B. García, un terreno baldío y por French, la peluquería de Serrano y el kiosco-mercería que atendía Teresita Serrano, esposa del marino Tejada. Lo que no tenía lo diligenciaba al estilo de aquellos años, como comisionista.
Por: Juan Carlos Ramirez Leiva
En la esquina con Presidente Perón, una carpa cubrió la tribuna donde se instalaron los potenciales compradores del primer loteo que se realizó en Ezeiza. Finalizando el siglo XIX, las tierras de la familia Amstrong fueron adquiridas por la firma alemana Hansen para fraccionarlas en 42 manzanas, con lotes que mantuvieron la tradicional medida de 10 varas de frente. Para dar sensación de urbanidad, la empresa edificó 4 viviendas que sus inquilinos llamaron Casa de la Compañía. Fue en un domingo que desde Plaza Constitución y en un tren especialmente contratado al Ferrocarril del Sud, los primeros compradores pactaron 120 cuotas de 2, 3 o 4 pesos, según su cercanía a la estación. No fue el único loteo, la firma Adolfo Bulrrich y Cía., remató entre el 16 y el 23 de diciembre de 1928, las 193 varas2. que fraccionara en 1913.
A metros de French, desde 1903 se levanta el almacén de la familia Goñi y pegadita a él, el frontón de la cancha de pelota paleta. Por permanecer los campos indivisos, la calle Ituzaingó recién nacía a metros de la calle Centenario. En este solar estuvo la cancha del Club Atlético Ezeiza y aún se recuerda un sangriento episodio durante el clásico encuentro con el Club Vecinal, que le costara la vida a un simpatizante de apellido Cano. Antes de producirse en 1934 la fusión del Club Juventud Unida con el Sportivo Ezeiza, la cancha de éste último estuvo emplazada hacia 1922, año de su fundación, en un predio cedido por la familia Zenavilla - Ramos Mejía justo enfrente de lo que desde 1940, se llamó Plaza San Martín. En la esquina de esta plaza con French, se autorizó a levantarse el refugio del kiosco de diarios del señor Galván, en 10/52, época en que la plaza se llamaba Eva Perón y la estación tenía el nombre de Ministro Pistarini.
Frente a la tienda de B. García, un terreno baldío y por French, la peluquería de Serrano y el kiosco-mercería que atendía Teresita Serrano, esposa del marino Tejada. Lo que no tenía lo diligenciaba al estilo de aquellos años, como comisionista.
Por: Juan Carlos Ramirez Leiva
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