jueves, 5 de noviembre de 2020

Primeros pulperos

A medida que se acrecentaba el poblamiento de nuestro territorio, los comerciantes se fueron instalando. Residían en la campaña bonaerense 12.925 habitantes (censo de 1778), abastecidos por 121 pulperías (censo 1799), lo que nos da el promedio de una cada cien habitantes aproximadamente.
Tras la Revolución de Mayo, las autoridades se encargaron de seguir levantando censos en la campaña y por ello podemos consultar el padrón de 1812 que fuera realizado por Don Manuel Collantes, encargado además de la recaudación de los impuestos junto con Don Francisco Pelliza, quien efectuara algunas notas al margen de padrón fechado el 31 de enero de 1814. En el informe realizada por Don Manuel Collantes el 11 de octubre de 1815, se lee: “Relación de los individuos pulperos y tenderos que hay de aumento en los partidos de la campaña, que no están comprendidos en el padrón [de 1812] con expresión de las cuotas que se les has asignado y es como sigue”. Las relaciones de Don Francisco Pelliza, que se hicieron entre 1815 y 1816, abarcan sus recorridas por Ranchos, Chascomús, Navarro, Lobos, Ensenada, Quilmes, Magdalena, San Vicente, y el Pago de Los Remedios. Debe aclararse que este último, que hace alusión al actual distrito Ezeiza, nunca fue un pago formalmente reconocido pero así figura en algunos documentos. El nombre lo toma de la estancia Los Remedios, estancia colonial fundada en 1758 y de la que fuera propietario fundador el bisabuelo de Don Manuel Belgrano. En lo que fueran sus tierras, hoy se levanta el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, las cárceles, el Centro Atómico Ezeiza, los bosques, y otras instituciones. Entre 1812 y 1816, nuevos comercios se habían establecido en la campaña, y se les había señalado el importe de las cuotas mensuales que tenían que aportar.
¿Quiénes eran los pulperos? Los pulperos, eran comerciantes que vendían vino, aguardiente y otros licores, géneros pertenecientes a droguería, buhonería, mercería e incluso, sedas, zaraza, muselina, gasa y lino. De los datos recabados por el historiador cañuelense Gustavo Recalt, puede notarse que solo el 23% de los comerciantes rurales, declaran ser nativos del partido en donde ejercen esas actividades (debe tenerse en cuenta además, que existe un número de pulperías volantes difíciles de censar y cobrarles impuestos). El 35% era de ascendencia europea (el 75% provenía de la península ibérica), el 8% era del interior, un 27% era de Buenos Aires y el resto, era oriundo de algunos de los que hoy son países limítrofes.

Hoy, mencionaremos solo dos de las pulperías que estaban establecidas en nuestra región: La de Chappe (figura en los planos de San Vicente de 1881), y la que se encontraba en la posta de la estancia de Los Talas. Con el tiempo, las pulperías mudaron a “Almacén y Bar” y para la década de1890 podemos mencionar a Eugenio Berasain y a V. Gaddini, con negocios frente a las estaciones de Tristán Suárez y Ezeiza respectivamente. Los establecimientos se multiplicaron rápidamente a la vera de estratégicos caminos, tal es el caso de la Cueva de la Chancha, de la familia Harguindeguy, en Ezeiza.

Juan Carlos Ramirez Leiva.


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