Nuestra región se relaciona tempranamente con los tranvías. Al poco tiempo de fundarse el Pueblo de Monte Grande, se pensó en hacer llegar una línea hasta su estación, para que comunicara con Temperley. El proyecto finalmente no se concretó pero los tranvías, igual se establecieron en Ezeiza. Retirados del servicio de transporte, prestaron singular servicio. Ya no podían trasladarse de un punto al otro pero igual se llenaron de alegrías y fueron testigos de esfuerzos de muchos niños.
El 25 de mayo de 1965 se inauguró oficialmente la hoy E.S. Nº 13, Baldomero Fernández Moreno, (ex 35). La Directora, Doña Antonita Rovira, había puesto en marcha el establecimiento el 29 de marzo de ese año, con 171 alumnos y el apoyo de una comunidad que eligió como Presidente de la Cooperadora al señor Antonio Méndez. Debemos valorar a quienes posibilitaron el funcionamiento. Desde la portera, la señora Haydeé Dorini, hasta las maestras: Clotilde Orduña, Regina Borda, Ana María Paolini, Ana María Pelegrini, Leonor Bologna, María Magdalena Cores, Estela Galassi y María Cristina Dominguez. Las fotos que inmortalizaron el evento nos muestran dos salones de maderas junto a dos tranvías convertidos en precarias aulas, para satisfacer la demanda educativa de una población que aumentaba día a día. Aunque tiempo después fueron remplazados, uno de aquellos tranvías volvió a prestar su valioso servicio en 1976 buscando, al ampliar la capacidad de bancos de la escuela, la eliminación del Turno Intermedio. El otro sirvió de salón para la guarda de trastos.
No fue la única escuela en contar con aulas tranvías ya que las ex escuelas 28 y 29, hoy E.S. Nº 10 y 11, también cuentan en su haber tan humildes comienzos, tan nuestros y tan olvidados: los tranvías.
Por: Juan Carlos RAMIREZ LEIVA
