Los de esta historia llegaron a nuestro país, como tantos inmigrantes vascos, desde Pamplona. Desembarcaron en el Puerto de Buenos Aires no solo sus valijas, sino también sus sueños; aquellas fueron acarreadas hacia la calle 15 de noviembre Nº 1345, sus sueños echaron a volar... y a materializarse aquel año de 1877. Andrés se quedó en la capital, junto a los parientes que les habían hablado de estas tierras prometedoras. Posteriormente compró campos en Las Flores y se dedicó a las tareas rurales junto a su familia, tal como lo hiciera Pedro.
Todo vasco él y ella, no se amilanaron por la soledad del paisaje en los pagos de la Matanza. Eugenio junto a su esposa Juana Ugarte y el pequeño Matías, no estaban solos porque los acompañaba Fermín Arce. Compañero de viaje también vasco, honrado y valiente que apenas llegados a Bs. As., había tenido los reflejos necesarios impidiendo que un ladrón se apropiara del valijín que contenía todos los ahorros de los Berasain, mientras estos reposaban vencidos por el sueño. Eugenio estableció un precario, quizás no tanto, almacén de ramos generales frente a la hoy ruta Nº 3. Cuando en 1885 el tren Temperley-Cañuelas comenzó a abrir nuevas posibilidades, Eugenio y su familia - incluido el vasco Fermín -, no titubearon en trasladarse hacia la estación de T. Suárez. La ocasión puede haber sido entre 1893 y 1895, de acuerdo a un Plano de Remate del año 18

La primera inversión fue la instalación de un horno de ladrillos en lo que hoy es la plazoleta ubicada en Libertad (hoy Gaddini) esquina 25 de Mayo. Con el producto de las primeras horneadas construyó una vivienda y varios locales para comercio ubicados sobre la calle Libertad, sobre la mano derecha. La fonda con habitaciones les permitió pernoctar a la gente que por razones de mal tiempo o por estar en tránsito, encontraban allí un refugio apropiado. Poco a poco el antes desolado paisaje se pobló con viajantes y transportistas (a puro carro) que pasaban por el almacén de Ramos Generales, por las caballerizas o por la cochera. La fonda, abierta aproximadamente en 1896, fue el lugar donde se socializaban las noticias, el lugar de conchabo, distracción de los peones que llegaban a dejar los tarros con leche en la estación.
Eugenio Berasain fue un precursor, un fundador, un visionario. Probablemente la comunidad, le este debiendo un justo homenaje.
Por: Juan Carlos RAMIREZ
Agradecemos la colaboración de Claudia Muscio y Carolina Ovejero.
La semana pasada en un programa radial marplatense, escuché que la primer gran migración vasca a nuestras tierra se produjo cuando se obligó a los vascos a prestar servicio militar en las huestes del rey de España... Duros los vascos!!! Antes emigrar que servir al rey español!!! María Amelia
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