Hacia 1948 comenzó a poblarse los alrededores de la Parada Km. 41; algunos provenían de Trento. De la montañosa Rovereto eran las familias de Ferrari Olivo, Luciano Gazzini, Bruno Michelini, Angelo Prezzi, Azzolini Achille, Elio Vicentini, Saverio Zambotti, Mario Zoia, Gina Zenatt, y Giuseppe Miaton; este último llegó en el barco Filippa el 28 de julio de 1949. Dos años más tarde, las señoras Ricarda Pietra de Michelini y Antonietta Sgualdino de Lugano, en nombre de la comunidad manifestaron a las autoridades de la empresa que los había contratado, el interés de contar con una capilla. Por aquel entonces, para asistir a misa debían concurrir desde la hoy Carlos Spegazzini, a Máximo Paz o Tristán Suárez, generalmente, caminando.

La capilla fue jardín de infantes y escuela, allí se le enseñó castellano a los niños inmigrantes, se compartió la felicidad de los bautismos, comuniones, matrimonios, y el dolor de los velorios. Como al barrio, de tan sólo 28 casas, se lo conocía como “barrio de los italianos” o “barrio obrero”, en 1958 se puso la capilla bajo la advocación de San José Obrero.
Para preservar la madera, periódicamente se pintaba el exterior con aceite quemado, pero el deterioro del paso del tiempo determino que necesitaba un a restauración mayor. Y allí nuevamente se contó con la ayuda del Centro Misionera Diocesano de Trento, entre otros. El 1° de mayo de 1991, de acuerdo al libro Historia de la Capilla San José Obrero, la histórica capillita de madera dio paso a un templo de material que conservó las características del anterior.
Juan Carlos Ramirez
Juan Carlos: Muchas gracias por sus saludos para estas fiestas pasadas. Quisiera desearle un FELIZ AÑO NUEVO 2011!!! Visito su blog asiduamente ya que como Ud. sabe mi infancia transcurrió en esa inolvidable localidad de Ezeiza. Excelentes las notas.
ResponderEliminarCordialmente
Wilfredo Arturo Villafana Liñan.