lunes, 2 de enero de 2012

Víctor Oscar García Costa

Escritor, periodista, historiador, coleccionista y bibliófilo. Nació el 20 de setiembre de 1932 en el barrio de Monserrat, Buenos Aires, Argentina.
Fue secretario del Dr. Carlos Sánchez Viamonte desde comienzos de la década del ’50 hasta 1965. Contribuyó al ordenamiento de varios libros del Dr. Sánchez Viamonte, entre ellos Las Instituciones Políticas en la Historia Universal, desde los Orígenes hasta la República Democrática de Nuestro tiempo, de lo que dejó constancia el autor.
Afiliado al Partido Socialista desde 1950, comenzó a activar públicamente en 1955 en el Centro Socialista Enrique del Valle Iberlucea, después en el Partido Socialista Argentino, luego Partido Socialista Popular, el que ocupó diversos cargos. Entre 1965 y 1966, fue Concejal de la Ciudad de Buenos Aires en representación del Partido Socialista Argentino.
Como periodista ha colaborado y/o colabora, entre otros medios, con "La Vanguardia", "Propósitos", "Panorama", "Primera Plana", "Todo es Historia", "La Opinión", "La Voz del Interior" (Córdoba), "La Prensa", “La Palabra de Ezeiza”, y "La Nación". Fundador y director de "El Tero", "El Tábano", y la Revista "La Mesa de los Jueves"
Entre otros libros, es autor de: La Revolucion de Mayo. Una revelación documental, con prólogo de C.S. Viamonte; Alfredo L. Palacios y su defensa de la argentinidad, Universidad y socialismo; Alfredo L. Palacios, Un socialismo argentino y para la Argentina; La fundación del partido socialista; y, Alfredo L. Palacios, entre el clavel y la espada.
En el marco del 30º Aniversario de la Biblioteca Pública Alfonsina Storni de Ezeiza en junio 2011, fue entrevistado por José María Marcos —director de La Palabra de Ezeiza y presidente de la comisión Biblioteca—, en una charla titulada “Periodismo y Política”.
Victor García Costa, vecino histórico residente en El Trebol, habló de sus inicios y evocó figuras de la historia entre otros temas. Lo siguiente es una síntesis
¿Cómo nace tu vocación?
—Tenía 9 años cuando apareció mi primera publicación. Era un artículo que se llamaba “Un pobre pajarito”. Salió en una revista que tenía otro chico como yo, dos años mayor: Sigfrido Samet (1928), hijo de uno de los primeros editores de autores argentinos. Antes, los escritores argentinos publicaban en España, en Valencia específicamente. Acá no hubo editores hasta que Manuel Gleizer, Jacobo Samet y Samuel Glusberg, cada uno con su librería, comenzaron a editar a autores que después fueron famosos, como Leopoldo Marechal (1900-1970). Sigfrido (hijo de Jacobo) editaba una revista, Pulgarcito, que después pasó a llamarse Fulanito, porque alguien cuestionó el uso del primer nombre, pues era el título de un cuento. Seguí escribiendo, publiqué en la revista del secundario, me fui formando y mucho después llegó mi primer libro, La Revolución de Mayo, una revelación documental (1963), con prólogo de Carlos Sánchez Viamonte. Sin duda, mi principal vocación ha sido y es el periodismo.
—¿Te consideras principalmente periodista?
—Sí, porque he publicado y sigo publicando en periódicos de Argentina y de distintas partes del mundo. Me interesan los acontecimientos actuales, y frente a ellos, me gusta hacer un análisis y darles un marco crítico para su comprensión. El periodismo es central en mi vida, más allá de que publico libros cuando el tema me interesa y lo desarrollo en una extensión mayor. La mayoría de mis libros nacieron de un artículo periodístico inicial, como mi libro Alfredo Palacios, entre el clavel y la espada, que fue reeditado por Planeta este año. Éste, a su vez, posee tres antecedentes: Alfredo Palacios, Alfredo Palacios, un socialismo argentino y para la Argentina (en dos tomos) y La tesis de Palacios. La miseria en la República Argentina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario