jueves, 27 de octubre de 2016

Barrio El Trebol (nota III, última)

-¿Cómo se entregaban los terrenos con el barrio apenas esbozado?
-Para entregar el terreno venían a mi viejo con un papel del banco, donde le pedían que buscara el terreno detallado y lo entregara. Mi viejo iba al terreno, buscaba los mojones y los entregaba. Los mojones estaban tapados por los yuyos. A pesar de que de vez en cuando se limpiaba con un tractor o con caballos. No era fácil encontrarlos. Menos para Latanzi, que lo llamaba mi padre, si había prisa, y contando sus pasos tenía la memoria o la habilidad de dar con ellos rápidamente. Primero se hicieron las calles para marcar después las manzanas. La Rotonda, y otras manzanas no se tocaron para dejarlas como plaza y en reserva. Las manzanas de Los Tilos y Los Cardos eran las que llamaban “del cementerio”, porque en ellas se enterraban todos los animales que morían,  caballos, vacas, perros, etc. se enviaban a enterrar allá.
- Y ¿las construcciones originales que hizo el Banco?
-Se empezaron a hacer casas en grupos. Cuando vinieron los Cherati y Natale (Los Luises, me aclara Guillermo) y el electricista (Arizmendi), los tres compraron casas en el barrio. Construyeron las casas iniciales. El pintor era Mayorana. Ese era el equipo básico para hacer las construcciones iniciales que se empezaron a vender enseguida.
Guillermo recuerda que las cocinas originales eran de querosén ¡se mandaban unas explosiones bárbaras! Tenían como un termotanque para calentar agua.
-Mi viejo quiso comprar un terreno inicialmente, pero le dijeron en el banco que no. El banco tenía una norma que,  para comprar, tenían que ser ejecutivos del Banco. Así que tuvo que comprar un terreno cuando se dio una reventa. Después, cuando se terminó el barrio y mi viejo seguía viviendo en esta casa, que obviamente no era de él tuvieron la atención de ofrecérsela. Él negoció dar el terreno comprado en reventa en parte de pago y le facilitaron el pago del resto.
Hubo mucha más charla. Muchas más cosas. Material para un libro pero esto es una revista que trata de buscar y dotar al barrio de una memoria colectiva que si no es exactamente objetiva e histórica, es humanamente verdadera y suficiente para darnos identidad a los que hemos decidido hacer de El Trébol, nuestro lugar. 

Por: Guillermo Patiño y Mario Ordiales


Nota del editor: Dado lo extenso del artículo, la nota se publicó en tres tramos, siendo éste el último de ellos. Agradecemos la gestión de la sra. Inés Cuello de Ramirez.
Nota originalmente publicada en
“El Trébol”. Revista de la Sociedad de Fomento y Biblioteca Popular del Barrio Parque “El Trébol”. La Unión, abril, 2013. Págs. 4 a 6.

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