Entre las casas antiguas, se destacan las levantadas con chapa. La generosidad de los materiales empleados y el celo de sus dueños, nos permiten apreciar la vivienda ubicada en Reina Elena 773 casi tal cual como fuera levantada. Sólo una pared ha reemplazado un enrejado de maderas muy popular por entonces para limitar las galerías, ese espacio de tránsito de lo privado de las habitaciones a lo público, a lo abierto, al patio. La casa, que perteneció a Pedro Arrizurieta, no difiere de otras de similar estilo que han sido desmontadas no hace demasiado tiempo.Estas casas conforman la planta urbana en la década de 1920, junto a un tercer tipo de construcción de ladrillos sin revocar y con amplios espacios, como la de Dorrego 270. En la esquina de Laprida y R. Elena, la herrería de Baristo Ortelli se mantiene desafiante y con sus ladrillos a la vista tal como sucede con la casa ubicada en Ituzaingó casi esquina Provincias Unidas. Los cambios en el tiempo pueden seguirse a través de la geografía de sus paredes sin cubrir. Por Echeverría, antes de Pravaz y con fondos a las vías del ferrocarril, la casa de Juana Corbeta fue probablemente tan o más antigua que la del almacén de Arruiz con su sótano, su particular vereda techada y un palenque limitando la galería. La casa de Corbeta, anterior a 1884, ya fue parcialmente demolida y no puede apreciarse sus añosas paredes pero no es el caso de la propiedad de Arruiz, la que sabemos con certeza que es anterior a noviembre de 1895, que nos muestra todo un estilo arquitectónico al desnudo.
Foto de la vivienda de la familia Ravanillo, en Castelli 386; año 1923-6
Juan Carlos Ramirez



