viernes, 20 de marzo de 2020

Sedimientos post pampeanos


Formación Luján. Estos sedimentos se encuentran formando terrazas fluviales y ocupan el fondo de algunos cauces, en sus tramos medio a superiores, como por ejemplo en los ríos Matanza, Luján, Reconquista, Arrecifes, etcétera. Estos sedimentos están constituidos por limos, a menudo arcillosos de colores verdes y grises con intercalaciones de limos pardos y amarillentos, entre cuyos componentes mineralógicos, se distingue la presencia de abundante vidrio volcánico. En los niveles inferiores presenta restos de megafauna, estimándose su extinción entre los 10.000 y los 8.000 años A.P. (fines del Pleistoceno, comienzos del Holoceno).
Formación La Postrera. Entre los 6000 y los 3500 años A.P. (Holoceno medio), se produjo un nuevo ciclo frío y seco en la región pampeana relacionado con un pequeño avance de los hielos cordilleranos, denominado Neoglacial, el que se manifestó en varios pulsos. Como consecuencia de este nuevo avance glaciar, disminuyó el caudal de los ríos, aumentó la acción eólica que erosionó parcialmente y sepultó el suelo, como así también los valles de los ríos. Los sedimentos del Platense, indicados como de origen eólico y fluvial de baja energía, se depositaron bajo estas condiciones, donde interactuaron ríos disminuidos, lagunas y dunas. A estos sedimentos también se los ha identificado como Fm. La Postrera. Los estudios permiten afirmar que los sedimentos fueron depositados en las zonas más elevadas (intercuencas), hasta circa 4.500 - 4.200 años AP (datados por técnicas de C14), cuando se dio el comienzo de condiciones fluviales.
Formación Las Escobas. Coincidiendo con la Fm. La Postrera, se produjo un retiro del mar que se evidencia en las zonas litorales, por la formación de cordones. Estas son geoformas elongadas aproximadamente paralelas a las líneas de costa que van señalando las sucesivas posiciones de la playa a medida que el mar se fue retirando. El Platense marino ó Fm. Las Escobas posee una alta proporción de fragmentos de conchillas, dispuestos en cordones que pueden alcanzar varios kilómetros de longitud y una altura de hasta 4-5 m. Se observan entre Quilmes y Ensenada (desde la autopista hacia el río). La antigua ruta 11 corre por un cordón, aprovechando las propiedades de estos sedimentos como sustratos de caminos. El gobernador Juan M. de Rosas los uso en los caminos de Palermo. Supo explotarse estas formaciones, canteras de cal.
Formación Dto. Río Salado. Entre los 9.000 y los 6.000 años A.P. se establecieron condiciones climáticas más cálidas y húmedas, asociadas al retroceso de los glaciares en la cordillera. Mientras en las zonas más elevadas, entre las cuencas de los ríos (zona de intercuencas) se formaban suelos de pradera, en las regiones litorales el efecto de la deglaciación y el consecuente aumento del nivel del mar, produjo la inundación (transgresión) de amplias áreas y se depositaron los niveles del Querandinense ó Formación Dto. Río Salado.
En algunos sectores de los lagos de Palermo aún puede observarse el Querandinense casi en superficie y son particularmente visibles formando una faja de hasta 5 Km de ancho en todo el sur del Gran Buenos Aires, desde Avellaneda hasta Berisso. La barranca que se encuentra bordeando estos depósitos por occidente, fue labrada como resultado de esta ingresión marina, constituyendo un acantilado (hoy un paleoacantilado), similar al que se observa en la actualidad al norte de Mar del Plata.

Juan Carlos Ramirez Leiva

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