viernes, 20 de marzo de 2020

Sedimientos post pampeanos


Formación Luján. Estos sedimentos se encuentran formando terrazas fluviales y ocupan el fondo de algunos cauces, en sus tramos medio a superiores, como por ejemplo en los ríos Matanza, Luján, Reconquista, Arrecifes, etcétera. Estos sedimentos están constituidos por limos, a menudo arcillosos de colores verdes y grises con intercalaciones de limos pardos y amarillentos, entre cuyos componentes mineralógicos, se distingue la presencia de abundante vidrio volcánico. En los niveles inferiores presenta restos de megafauna, estimándose su extinción entre los 10.000 y los 8.000 años A.P. (fines del Pleistoceno, comienzos del Holoceno).
Formación La Postrera. Entre los 6000 y los 3500 años A.P. (Holoceno medio), se produjo un nuevo ciclo frío y seco en la región pampeana relacionado con un pequeño avance de los hielos cordilleranos, denominado Neoglacial, el que se manifestó en varios pulsos. Como consecuencia de este nuevo avance glaciar, disminuyó el caudal de los ríos, aumentó la acción eólica que erosionó parcialmente y sepultó el suelo, como así también los valles de los ríos. Los sedimentos del Platense, indicados como de origen eólico y fluvial de baja energía, se depositaron bajo estas condiciones, donde interactuaron ríos disminuidos, lagunas y dunas. A estos sedimentos también se los ha identificado como Fm. La Postrera. Los estudios permiten afirmar que los sedimentos fueron depositados en las zonas más elevadas (intercuencas), hasta circa 4.500 - 4.200 años AP (datados por técnicas de C14), cuando se dio el comienzo de condiciones fluviales.
Formación Las Escobas. Coincidiendo con la Fm. La Postrera, se produjo un retiro del mar que se evidencia en las zonas litorales, por la formación de cordones. Estas son geoformas elongadas aproximadamente paralelas a las líneas de costa que van señalando las sucesivas posiciones de la playa a medida que el mar se fue retirando. El Platense marino ó Fm. Las Escobas posee una alta proporción de fragmentos de conchillas, dispuestos en cordones que pueden alcanzar varios kilómetros de longitud y una altura de hasta 4-5 m. Se observan entre Quilmes y Ensenada (desde la autopista hacia el río). La antigua ruta 11 corre por un cordón, aprovechando las propiedades de estos sedimentos como sustratos de caminos. El gobernador Juan M. de Rosas los uso en los caminos de Palermo. Supo explotarse estas formaciones, canteras de cal.
Formación Dto. Río Salado. Entre los 9.000 y los 6.000 años A.P. se establecieron condiciones climáticas más cálidas y húmedas, asociadas al retroceso de los glaciares en la cordillera. Mientras en las zonas más elevadas, entre las cuencas de los ríos (zona de intercuencas) se formaban suelos de pradera, en las regiones litorales el efecto de la deglaciación y el consecuente aumento del nivel del mar, produjo la inundación (transgresión) de amplias áreas y se depositaron los niveles del Querandinense ó Formación Dto. Río Salado.
En algunos sectores de los lagos de Palermo aún puede observarse el Querandinense casi en superficie y son particularmente visibles formando una faja de hasta 5 Km de ancho en todo el sur del Gran Buenos Aires, desde Avellaneda hasta Berisso. La barranca que se encuentra bordeando estos depósitos por occidente, fue labrada como resultado de esta ingresión marina, constituyendo un acantilado (hoy un paleoacantilado), similar al que se observa en la actualidad al norte de Mar del Plata.

Juan Carlos Ramirez Leiva

miércoles, 18 de marzo de 2020

Sedimentos. Tosqueras en Tristán Suárez


Sedimentos loéssicos. Debemos entender por sedimentos a los materiales que se depositan cuando la energía que los transportaban (viento, agua, otros), es insuficiente para ello. Loess significa suelto, flojo, en alemán; el termino fue acuñado para designar sedimentos limosos de origen eólico. Los loess fueron conformados por rocas sedimentarias clásticas, no coherentes y de granos pequeños. En su constitución entran partículas de arcilla, limo y arena fina. Presenta cuarzo, feldespatos, vidrio volcánico y fragmentos de andesita. Tienen apariencia pulverulenta, de color amarillo -ocre, formando depósitos macizos, sin estratificaciones.
Sobrepuestos a las formaciones ya descriptas, se hallan los sedimentos cuaternarios pampeanos constituidos por sedimentos loessoides que en el subsuelo de la región tienen espesores medios de 40-50 m. Intercalados en los sedimentos se encuentran varios niveles de paleosuelos (suelo de formación muy antigua), así como niveles de calcretas. Estas son formaciones de suelos calizos (toscas). La toba calcárea, sedimentaria, procede por la disolución de carbonatos que se filtran en las rocas calizas.
Formación Ensenada. Es la más antigua de los “Sedimentos Pampeanos” y aflora en la base de los valles fluviales y/o en las excavaciones. La asociación mineralógica que la caracteriza tiene un origen volcánico-piroplástico e indica que el material que la compone se relaciona con el volcanismo pleistoceno (se inició hace 1,5 millones de años), de la Cordillera. Estos depósitos están formados por limos arenosos o arenas limosas con agregados arcillosos y de calcretas. Estas últimas se presentan como concreciones y/o en láminas de carbonato de calcio y donde la calcificación es intensa se forman bancos de tosca. Las toscas son niveles relativamente gruesos y continuos de acumulaciones de carbonato de calcio. Estas acumulaciones, parecen estar relacionadas con períodos de aridez.

Calcretas. son explotadas económicamente en el distrito Ezeiza bajo el nombre de tosqueras. La explotación minera por extracción de tosca en el partido de Ezeiza, específicamente en Tristán Suárez, dejan inmensas cavas. Cuando estas se llenan de agua por alcanzarse la primera napa o por escorrentía superficial, dejan de ser explotables, y he ahí cuando se tornan potencialmente peligrosas.
En verano suelen ser noticia por la muerte de personas que se ahogan debido a la profundidad, o a que sus cuerpos quedan atrapados por los residuos que suelen encontrarse en el fondo.
Formación Buenos Aires. Por encima de la Formación Ensenada se depositaron los sedimentos de la Formación Buenos Aires. Está constituida por limos, en partes arenosos con tosca, de colores pardos, claro a rojizo, y aspecto homogéneo. Los sedimentos loéssicos que constituyen tanto la Formación Ensenada como la Buenos Aires, presentan intercalaciones de paleosuelos que marcan los "pulsos" o momentos de mayor "estabilidad" climática en la región, durante los cuales el clima se tornó más húmedo y más cálido y duró lo suficiente como para que se formaran suelos de pradera. Algunos de estos paleosuelos han sido distinguidos con un nombre debido a su importancia estratigráfica.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Formaciones litoestratigráficas


Formación Olivos. Se apoya directamente sobre el basamento cristalino (Formación Martín García), con un espesor que aumenta hacia el eje de la cuenca del Salado, alcanzando los 400m. en Gral. Belgrano. Se presenta en la región con espesores inferiores a 200 m. sobre el basamento fracturado, encontrándose a 233 m. de profundidad en Puente de la Noria. Se depositó entre el Eoceno y el Mioceno Temprano o inferior (Período Terciario; entre los 45 a 20 millones de años), y es de origen continental con participación eólica, lagunar y fluvial, aumentando la participación de componentes marinos hacia la Bahía de Samborombón. Está compuesta por areniscas (parte inferior), y por conglomerados, arcillas y limos fluviales (parte superior). Las arcillas son generalmente de colores rojizos por lo que es conocida en la jerga de los perforadores como El Rojo, y representa el piso de las perforaciones de agua que se realizan en la región. Sus arenas (parte inferior), componen un acuífero de media a baja productividad, con rendimientos menores a 5 m. cúbicos por hora, de alto contenido en sulfatos y elevada salinidad (de 6 a 60 g/l).
Formación Paraná. Conocida como “El Verde”, representa un episodio que es el principal responsable de modelar la forma llana de la planicie pampeana. En el Mioceno Medio a Tardío o Superior, o sea entre los 16,4 a los 5,3 millones de años aproximadamente, se depositó la Fm. Paraná. El Mar Paraniano ingresó en el continente, con aguas cálidas y poco profundas, y el movimiento de sus aguas fue la que le dio su rasgo característico de llanura.
En esta Formación, dominan las arcillas plásticas de tonalidad verdosa y azulada en la parte superior, mientras que en la inferior presenta arenas medianas blanquesinas, ambas con fósiles marinos. Los datos de perforaciones indican que presenta un espesor máximo en la cuenca del Salado (750 m.) y Bahía Samborombón, mientras que se han medido espesores del orden de 30 a 50 m. en el subsuelo de la ciudad de Buenos Aires. En la cuenca del Río Matanza existe una capa de arena que brinda agua con 3 a 4 g/l de salinidad total, ubicada entre 80 y 90 m. de profundidad y alta productividad. de 70 a 180 m cúbicos por hora, por pozo.

Formación Puelches. Durante el Plioceno (Época superior perteneciente al Período Terciario; 5,3 a 1,8 millones de años), comenzaron a manifestarse los cambios climáticos que culminan en el Cuaternario con cambios rápidos y frecuentes en el clima, que dieron lugar a glaciaciones. En la región pampeana, durante el Plioceno se depositó la Fm. Puelches, también denominada Formación Ituzaingó. Es un depósito mayoritariamente de origen fluvial que presenta espesores de entre 20 y 30 m. en la ribera del Río de la Plata, y entre 30 y 40 m. en San Nicolás, superponiéndose a las arcillas de la Fm. Paraná. En la región metropolitana bonaerense alcanza espesores que fluctúan entre 12 a 20 m., aumenta su profundidad en Cañuelas, en donde el pozo de control midió 30 m. de espesor, en tanto que el distrito Ezeiza se encuentra dentro de la isopaca (Línea que une a los espesores de igual profundidad), de 20 m. Está constituido por arenas cuarzosas, maduras, de colores amarillentos a grisáceos y blanquecinos. Hacia el techo de esta formación, se observa la acumulación de sedimentos loéssicos que señalan el inicio del Cuaternario en la región.

Por: Juan Carlos Ramirez Leiva

lunes, 9 de marzo de 2020

Geología regional

 La Geología es la ciencia que tiene a la Tierra como objeto de estudio. La compleja amplitud temática lleva a los geólogos a estudiar desde los procesos internos, sísmicos o volcánicos, a los factores externos formadores de paisajes como las erosiones fluviales, eólicas o glaciarias.
Para conocer la diversidad de rocas que componen nuestro suelo y conocer la relación entre la roca madre y el suelo, tenemos que comprender que apenas se ha podido penetrar en la corteza terrestre, considerando que su radio es de 6.370 km. La porción sólida de la tierra se denomina litósfera y esta compuesta de rocas y minerales.
Desde el punto de vista geológico, la región constituye una cuenca sedimentaria, ya que la roca dura del basamento cristalino se halla a gran profundidad. El subsuelo está constituido por cuatro grandes depósitos sedimentarios, que se asientan sobre el antiguo basamento cristalino. Cada uno de esos depósitos representa un ciclo de sedimentación, ocurrido en distinto momento, los que a su vez han sido afectados por reiteradas fracturas.
El concepto de metamorfismo agrupa todos los procesos de transformación mineralógica y estructural de rocas en estado sólido, como respuesta a una variación de las condiciones de presión y temperatura que prevalecieron en el momento de su formación. Las rocas terrestres más antiguas tienen una antiguedad de 3.960 millones de años. (América del Norte).
Formación Martín García. El basamento metamórfico sobre el que se asienta la región, también llamado basamento Cristalino, está constituido por las rocas más antiguas. Con más de 2000 millones de años de antigüedad, se remonta su origen al Proterozoico temprano o Inferior (Junto al Arqueozoico, conforman el tiempo geológico denominado Precámbrico). Este piso rocoso (gneises y granitos precámbricos), se encuentra por debajo de la pila sedimentaria y a diferentes profundidades debido a las consecuencias de las fuerzas internas (endógenas) a las que estuvieron sometidas en diferentes momentos.
Se ubica a unos 350 m. de profundidad en la Ciudad de Buenos Aires, y puede observárselo en la Isla Martín García, aflorando a más de 20 metros sobre el nivel del mar (en adelante, s.n.m.). El basamento se va hundiendo escalonadamente hacia el Sur - Sudoeste, hacia la cuenca del río Salado en la denominada Pampa deprimida, en donde se calcula que se encuentra a más de 6.000 m. de profundidad. Esto es debido a una tectónica de fallas directas y esclonadas, para aflorar nuevamente en su borde sur oeste en las Sierras de Tandil (Entre el Período Arqueozoico y el Protozoico Medio (Tiempos Precámbricos), el ciclo diatrófico correspondiente en la provincia de Buenos Aires, es conocido como Tandil).
Basamento Cristalino, adoquinados, y la isla Martín García. Los primeros e históricos adoquinados de las calles de Buenos Aires se hicieron con material traído desde la isla Martín García. En 1854 se trajeron de la isla Martín García alrededor de 20.000 toneladas de piedra para activar el empedrado de las calles. Existe de esa época un plano municipal constituido por una cuadrícula; en su parte central un grueso trazo señala el área que debía concluirse de empedrar: desde Independencia y Temple (hoy, Viamonte) hasta Salta - Libertad y de ahí hacia el oeste, en forma escalonada, hasta Entre Ríos - Callao, desde Alsina a Cangallo. Los afloramientos y canteras graníticas de donde se los extrajo aún pueden apreciarse. En la zona del Puente La Noria, el Basamento Metamórfico o Cristalino, se encuentra a 401 metros por debajo la superficie.


Por Juan Carlos Ramirez Leiva

miércoles, 4 de marzo de 2020

Distrito Ezeiza y su región


Desde el siglo XVIII, el concepto de región ha sufrido diferentes interpretaciones. La distinción de regiones a escalas diversas, ha sido un objeto geográfico complejo e impreciso. En la actualidad, permanece su relevancia dado el papel que tiene como modelo de análisis y de actuación.
Una primera aproximación al concepto de región, es la de considerarla como un fragmento de espacio que se distingue de los otros. Desde este punto de partida, la regionalización se realiza sobre la base de diferencias, la mayoría de las veces de carácter relativo y que no se condicen con la importancia atribuida.
Fue un axioma geográfico considerar que la superficie terrestre se podía analizar desde su propia organización natural, la que podía ser de carácter física (región natural), urbana, o paisajística. Las regionalizaciones existían como una realidad objetiva independiente de la subjetividad del observador. De acuerdo a J. Ortega Valcárcel (1988), el geógrafo sólo podía descubrirla, identificarla, delimitarla y describirla.
La región. Espacio y tiempo. En toda construcción social, las definiciones del presente no tienen por qué coincidir con las elaboradas en otros tiempos, y es por eso que construir una historia regional tiene su primer problema planteado en la misma definición de su objeto de estudio. Como la cuestión regional posee una dimensión política que la convierte en relevante desde el punto de vista social, tenemos que apuntar que el espacio estudiado se encuentra en la provincia de Buenos Aires, República Argentina.
Considerando las limitaciones políticas y dado la variabilidad de estas en lo temporal, la región que pretendemos delimitar ha pertenecido jurídicamente a distintos espacios: Pago de la Magdalena, Pago de San Vicente, e incluso algunas áreas estaban en la práctica de identificación, superpuestas al Pago de La Matanza, Cañuelas, Lomas de Zamora, o del jurídicamente inexistente Pago de Los Remedios; la lista se haría más amplia si no limitáramos este trabajo hasta el año de 1885.
Tenemos claro que estamos haciendo un recorte que puede aparecer como impreciso desde la bibliografía clásica, por ello nos hemos detenido en presentar nuestro marco teórico. Afirma J. M. Casas Torres (1980) que “todas las categorías de regiones caben dentro de dos tipos: las ‘inventadas’, con un fin concreto para quien las establece, y las ‘reales’, las ‘geográficas’, las que de verdad existen y funcionan, en ocasiones desde hace siglos”.
Región Banda Sur Este del Río Matanza. En este abordaje, consideramos que la región es una construcción intelectual con el fin de individualizar el espacio de acuerdo con nuestros objetivos, y por ello tomaremos al comprendido entre “las puntas del Matanza” por el Sur, por el Norte, la estancia El Cabezuelo (S XVIII), por el Este hasta San Vicente, y cierra el área por el Oeste, el río Matanza. La denominaremos Región Banda Sur Este del Río Matanza, y se halla asentada en el extremo meridional de la pampa ondulada bonaerense. Ésta se caracteriza por ondulaciones relacionadas con un sistema hidrográfico bien desarrollado con cursos generalmente de orientación SO-NE, como el río Matanza, que desagua en el río de la Plata. Vamos a interpretar a la región y a sus cambios, como consecuencia del proceso de acumulación originaria y de la división territorial del trabajo, vinculada a la dinámica del capital.

Juan Carlos Ramirez Leiva

miércoles, 26 de febrero de 2020

Japón en el Distrito Ezeiza


Se estima que aproximadamente 50.000 personas de ascendencia japonesa viven en Argentina, lo que, sumado a los ciudadanos japoneses residentes en el país, daría un total de cerca de 70.000 personas de la comunidad nipona-argentina. Nuestro país ha hecho convenios de inmigración planificada con Japón en los años 1950 y 1960, como en el caso de colonias japonesas en las provincias de Misiones, Mendoza y la Colonia Urquiza en La Plata. La mayoría de los japoneses residentes llegaron desde 1920 a 1960; en barcos de inmigrantes a través de Brasil.
Sostiene Marcelo G. Higa que durante el ancien régime ryukyuano (lenguaje de las islas entre las que se encuentra Okinawa), los nobles administraban y señalaban el camino, en tanto los campesinos, se dedicaban a producir. A partir del siglo XVIII las arcas no alcanzaban y se mandó a los nobles a trabajar para que no se murieran de hambre. Con orgullo samuree, pero necesidades humanas, esta gente se asentó en los escasos terrenos vírgenes de la pequeña isla Okinawa, en donde formaban lo que se llamó yaadui, caseríos diferenciados de las aldeas tradicionales. Con el tiempo, muchos no tuvieron más remedio que integrarse a la trama social de los pueblos adyacentes.
En los primeros años, en los pasaportes se especificaba si era “shizoku” (noble) o “heimin” (pueblo raso). Sobre 868 personas que emigraron al exterior desde 1903, hasta que la distinción desaparece de los registros en julio de 1907, solo cuarenta de ellas se identificó como “noble”.
El perfil de emigrantes de este conjunto de pueblos se refleja en Kitanakagusuku-son shi (2001, “Historia del pueblo de Kitanakagusuku”), llegando a nuestro país sin la mediación de las compañías migratorias. El mecanismo que impulsó la migración a Argentina fue el conocido como “llamada” (yobiyose), en donde la solidaridad de los pioneros invitaba a cientos de coterráneos a emprender la aventura y ello incidió en la construcción del perfil “okinawense” que caracteriza a la colectividad.
Los investigadores han recopilado datos sobre un grupo con destino Argentina, que sumaba 181 personas. Los primeros comenzaron a llegar hacia 1913, llamados por sus hermanos, padres, maridos o paisanos, personas que en su gran mayoría habían llegado al país previo paso por Brasil o Perú. En la lista encontramos a los primeros Yonamine, Arakaki, e Higa, entre otros.

La foto que acompaña la nota (crédito de Elena Uehara), fue tomada en marzo de 1937, en la quinta del Sr. Shinei Kuba (oriundo de Nakijin, Okinawa, Japón), en Ezeiza. La ocasión fue cuando arribaron Seitake Uehara (hermano menor de Kiyotomi Uehara), Soko Kanashiro y Genjiro Yonamine del mismo pueblo Nakijin. Aun no lo hemos confirmado, pero posiblemente posaron Matsutaro Nakasone y Kinmatsu Nakasone, ambos oriundos de Nakijin, Okinawa. Era la tercera vez que se reunían los oriundos de Nakijin para festejar el encuentro conocido con el nombre de sonjinkai, que se realiza reuniendo los proveniente de los distintos distritos del Japón.

Por: Juan Carlos Ramirez Leiva

Sargento Cabral

Dicen que.....
Era zambo. Hijo de una esclava negra, Carmen Robledo y un indio guaraní que había cristianizado su nombre como Francisco Cabral, apellido de su patrón. 23 años tenía aquella calurosa mañana del miércoles 3 de febrero de 1813. Dicen que no era muy buen jinete, aunque lo dudamos, porque para aquel combate, el coronel había elegido a sus mejores hombres. Analfabeto, como casi todos en aquel tiempo, seguramente su idioma materno era el guaraní.
No se sabe bien como murió. Algunos dicen que interpuso su cuerpo entre una bayoneta realista y el cuerpo de su Jefe, caído debajo del cadáver de su caballo. Otros dicen que fue bayoneteado cuando peleaba por sacar al Coronel de debajo de su bayo muerto. Y hay alguno más que dice que mientras ataba las riendas de su caballo a las riendas del caballo muerto de San Martin, para arrastrarlo, es cuando recibe dos heridas mortales de arma blanca. 
Agonizó cerca de tres horas, para morir a media mañana, finalmente sobre una de las mesas del Refectorio (comedor) de los curas del convento de San Carlos Borromeo. Sin él y su sacrificio, nada hubiera sido igual. El futuro Libertador seguramente hubiera muerto en aquel pequeño combate y el cruce de los Andes jamás habría ocurrido, y la historia del país, de la América y del mundo hubiese sido muy distinta. Aquel humilde mártir, con su inmolación, sin saberlo, ayudó a que la Nación Argentina naciera. 
Juan Bautista Cabral se llamaba aquel soldado raso que la tradición popular convirtió en sargento, porque nunca fue ascendido post mortem oficialmente, ya que no era costumbre de la época. Aquel día lejano de febrero de 1813 fue muy caluroso, lo que hizo que los cuerpos de los caídos, realistas y Granaderos, fuesen sepultados con premura. Su cuerpo fue sepultado en una tumba grupal, sin identificación. Hoy hacen 207 años de su inmolación.
En Ezeiza se lo honra con dos calles que llevan su nombre y el grado militar que el pueblo le diera por derecho propio. Una de ellas se encuentra en el barrio Allá en el Sur (ciudad de J. M. Ezeiza), la que nace en la Avenida Presidente Néstor Kirchner entre Giribone y la naciente del arroyo Ingeniero Rossi. La calle atraviesa la ruta 58 y conserva el nombre en su traza por el Canning de Esteban Echeverria. En la ciudad de Tristán Suárez, con la calle que nace en Gaddini entre Pringles y Remedios de Escalada, y termina en Los Crisantemos (paralela al arroyo Aguirre). 
En base a un posteo de Gaspar Rodenas. Ilustración de El Noke

viernes, 21 de febrero de 2020

Brigadier Cornelio Judas Tadeo Saavedra y Rodriguez


El Brigadier Cornelio Judas Tadeo Saavedra y Rodríguez, nació en las cercanías de Potosí, el 20 de febrero de 1761. Vino de niño a Buenos Aires y estudió filosofía en el colegio de San Carlos. Dedicado al comercio, consiguió labrarse una posición y en 1799 fue elegido regidor del Cabildo. A fines de 1806, cuando la ciudad se preparaba para resistir a una probable segunda invasión inglesa, se le nombró jefe del regimiento que se llamó de Patricios, porque se compuso de americanos voluntarios. Al frente del Regimiento que había organizado y disciplinado, tomó parte activa y decisiva de la Defensa en julio de 1807, y desde entonces Saavedra vino a ser la columna en que se asentaba el prestigio y el poder de Liniers. Cuando se desarrollaron los sucesos de 1º de enero de 1809, Saavedra con sus tropas decidió a Liniers para que se mantuviese en el mando. Conociéndose sus ideas, fue visto para que entrase en el movimiento emancipador, y aceptó.
 Su voto prevaleció en el Cabildo abierto de 22 de mayo de 1810, expresándose que "subrogase el mando superior que obtenía el virrey en el Cabildo, ínterin se formase la Junta que debía ejercerlo, la que debería ser elegida en la forma y modo que estimase el Cabildo, a quien el pueblo le confería la autoridad." El Cabildo le nombró en la junta que tenía que actuar bajo la presidencia del virrey, pero en la sesión del 25 tuvo que variar la composición de esta autoridad y respetando la exigencia de la petición popular, le nombró presidente de lo que sería el primer gobierno patrio.
En la ciudad de Tristán Suárez, la calle que lo recuerda nace en la ruta 205 y corre entre Dr. Eustaquio Gómez y Roca. En la ciudad de Ezeiza también se lo honra actualmente con una calle nominada con su apellido, pero no con su nombre (igual que en T. Suárez), aunque no se trató de un olvido involuntario. En tiempos en que pertenecíamos al distrito madre, también existía una calle en su honor, pero con su nombre y apellido: Cornelio Saavedra, a cien metros y paralela a la hoy Avenida Presidente Néstor Kirchner (ex Ruta Nacional 205). Vivimos en un Distrito que supo tener tres calles con igual nombre; ya por mucho agradecimiento (y bien merecido claro está), o simplemente por desconocimiento negligente.
Por esos descuidos o, como suele suceder, el desconocimiento que los ediles tienen del distrito que representan, coexistieron en Ezeiza estas dos calles de igual apellido hasta que, para evitar confusiones a los bomberos, policías y carteros, se le cambio la denominación a la calle del Barrio Allá en el Sur que nacía en Racedo y se extendía, atravesando M. Castex, quinta la Sofía y otras alteraciones que interrumpen por trechos a su recorrido hasta terminar en L. N. Alem al 700, en la ciudad de Monte Grande. Hoy esa artería, se la llama Senadora Provincial Josefina Moscoso de Herrera, en honor a la senadora que impulsó el cambio de estatus al pueblo de Ezeiza, otorgándole el bien merecido título de ciudad.
Actualmente en Ezeiza, la calle Saavedra (así, a secas), nace en French al 1100 en el barrio El Vecinal, para terminar en la calle Chile.

Por: Juan Carlos Ramirez Leiva

viernes, 31 de enero de 2020

¡Campeones!


En aquel 1975, disputaron 23 equipos el torneo de Primera “D”, divididos en Zona Norte y Zona Sur. El campeón saldría de un decagonal integrado por los cinco primeros equipos de cada zona y junto al sub campeón, ascenderían a la “C”.
El Lechero no era considerado candidato y nunca había realizado una campaña entre punteros, pero aquel equipo cambió la historia al obtener el tercer puesto. Disputaron el decagonal las formaciones de Central Ballester, Centro Español, Deportivo Merlo, Juventud Unida, Leando N. Alem, Sacachispas, Defensores de Cambaceres, General Lamadrid, Defensores de Almagro, y nuestro Tristán Suárez.
Dirigidos por el polémico pero querido Horacio Harguindeguy, conocimos la gloria cuando Caffazzo le marcó un gol al Centro Español en condición de local, aquel sábado 17 de enero de 1976, consiguiéndonos el pase a Primera “C”. Cuando el árbitro Héctor Truffa dio el pitazo final, la hinchada invadió el campo para festejar a quienes habían conseguido plasmar el sueño del ascenso. En cuanto a Deportivo Merlo, terminó igualando el primer puesto debido a un reclamo por mala inclusión de un jugador de Defensores de Cambaceres. En síntesis, Deportivo Merlo y Tristán Suárez se ubicaron al tope de la tabla de posiciones con 13 puntos cada uno y ante esa situación, se resolvió desempatar en cancha de Excursionistas.
El 24 de enero de 1976 Tristán Suárez empató 1 a 1 con Deportivo Merlo, marcando Mario Rocco para Suárez y Alcardo para el Merlo, por lo que se definió por penales. Óscar Ascona reemplazó en el arco a Ernesto Mena, quien se había lesionado. El Lechero se impuso por 5 tantos a 4, logrando el título.
Entre quienes integraron el plantel estaban Ernesto “Mono” Mena, Mario y Óscar Rocco, Juan Lincuiz, Rubén Bequi, Alberto Lezcano, José Lastra, Óscar Caputto, Manuel Moreno, Francisco Solano López Portillo, Horacio García, Ramón Zabaleta, Miguel Caffazzo, Óscar López, Óscar Ascona, Óscar Martínez, Alberto “Flaco” Mendive el preparador Quique Palacios; el médico fue el Dr. Albor Juvenal García Iglesias y el presidente era Rubén Lorenzo (reemplazaba al fallecido Pedro Valle).
El Diario La Opinión de Esteban Echeverría, publicó que “Una caravana de más de 100 autos, camiones y todo tipo de vehículos recorrió las calles del municipio, llegándose hasta la municipalidad, …. Uno por uno fueron saludados jugadores y directivos, quienes no ocultaban su emoción al estrechar la diestra del intendente, quien … les dijo que trataría de interesar al gobernador para que haga posible la construcción de un sector de tribunas, que como se sabe es necesario para actuar en la nueva categoría.”
Por: Juan Carlos Ramirez Leiva

sábado, 11 de enero de 2020

El Voglino. Logros de un sueño cooperativo.


Históricamente, las instituciones educativas nacieron de la necesidad, de la voluntad de la población. Nuestro distrito no escapo a esta dinámica de los pueblos, y de la diligencia de las comunidades surgió por ejemplo, nuestra primera escuela pública primaria. Con el devenir de los años surgió la necesidad de brindar educación secundaria a la población regional y así nació una entidad madre: el Instituto Cultural Tristán Suárez.
La reorganización de las comunidades locales, impulsadas por la necesidad de responder más eficientemente a los requerimientos de la población, determinaron la reestructuración de los municipios y por la misma fuerza histórica, se canalizó desde el “Cultural” la necesidad de brindar estudios terciarios a los jóvenes de la región, creándose con ese fin, el Instituto Superior de Formación Docente “Elvira J. R. de Voglino”, en 1998.
El rápido crecimiento poblacional del Distrito Ezeiza, basta ver las cuantificaciones censales del 2010, provocó una demanda de docentes en el que nuestro ISFD participó eficientemente.
Tras diecisiete años de brindar sus servicios educativos a la comunidad, no pudieron los integrantes de la cooperativa educativa, superar la etapa de contar con profesores ad honoren, como lo fueron los que posibilitaron el egreso de quince promociones de profesores secundarios. El esfuerzo de los estudiantes, docentes y directivos, permitió además la supervisión de capacitaciones con validez oficial a distancia.
Los egresados fueron rápidamente absorbidos por el sistema educativo, pero la matrícula no aumento dado a que se estaba condicionado por las limitaciones edilicias, y existió un desgranamiento en los cursos superiores debido a la deserción provocada por falta de recursos económicos. El ISFD Elvira J. R. de Voglino, consecuente con su espíritu cooperativo y alineado con el criterio de inclusión creciente, sostuvo a un considerable número de estudiantes becados en su totalidad. Los limitados ingresos solo permitieron distribuir viáticos entre sus profesores, quienes jamás cobraron, por conciencia social, el sueldo que legalmente les hubiera correspondido.
La Cooperativa de Trabajo Educativo Instituto “Elvira J. R. de Voglino” Ltda. había dado respuesta hasta finalizado el Ciclo 2015, pero ya no pudo encarar nuevos desafíos. Se había seguido la tradición de que las nuevas instituciones surgían por la voluntad en acción de nuestras comunidades pero en aquel tiempo histórico, no se consiguió que los representantes políticos distritales ni los provinciales, subvencionaran el servicio prestado. El ISFD Elvira J. R. de Voglino jamás recibió ningún tipo de subsidio alguno, desde 1998 hasta su cierre finalizado el Ciclo 2015, luego de haberse tomado los exámenes correspondientes en el 2016, y gestionado los pases de los estudiantes hacia otros profesorados, todos ello fuera del Distrito Ezeiza. El Voglino fue la única institución educativa en el Distrito y en la región (incluyendo el distrito madre de Esteban Echeverría y el de Cañuelas), en el que se cursó la carrera del Profesorado de Historia, además del Profesorado de Matemática.
Los tiempos de la Educación no coincidieron con los políticos. El Distrito, ha través de la gestión iniciada desde el momento mismo de su independencia comunal, había avanzado en todo tipo de infraestructura, lo que cambió exitosamente el derrotero histórico, pero no pudo encarar el sostenimiento del Voglino. Los tiempos políticos transitados a fines del 2015, probablemente impidieron acercar soluciones para la continuidad de lo que había comenzado como un audaz proyecto pero que fue una feliz realidad durante diecisiete ciclos educativos.

Juan Carlos Ramirez Leiva

domingo, 10 de noviembre de 2019

Día de la Tradición


Cada 10 de noviembre se celebra en la Argentina el “Día de la Tradición”, en homenaje al escritor José Hernández, autor de El gaucho Martín Fierro y La vuelta de Martín Fierro. La obra tiene como protagonista al gaucho payador Martín quien, obligado a incorporarse al ejército, huye para convertirse en un gaucho matrero, fuera de la Ley. 
La celebración del “Día de la Tradición” data de 1939 (Ley N.º 4756), pero con la Ley Nacional N.° 21.154 de 1975, fue que se consagró esa fecha conmemorativa para toda Argentina.
La palabra “tradición” deriva de “traditio” y de “tradere”, significando “transmitir o entregar”. Es lo que pasa de una generación a otra, en permanente construcción y forjando determinada identidad cultural. La tradición es el conjunto de bienes culturales que se transmite de generación en generación dentro de una comunidad.
En nuestro distrito, desde su nombre mismo estamos asociados a los cultores del difícil arte de payar, ya que un tío abuelo de José María Ezeiza tuvo por esclavo a un ascendiente del célebre payador Joaquin Gabino Ezeiza.
En este día, queremos homenajear a un cultor de nuestras tradiciones gauchescas, a don Roberto Esquivel, más conocido como el Pollo de Spegazzini.


Por Juan Caros Ramirez Leiva

lunes, 6 de mayo de 2019

Desaparecidos: Hogar Escuela Evita

No comenzó bien el día para Norma Lidia Carrizo, ese 29 de marzo de 1976. El cartero le anunciaba que tenía un telegrama para ella, y por esa época recibir un telegrama alarmaba al destinatario tanto como a todo el entorno familiar.
Leyó, sin un dejo de resignación, angustia y bronca contenida, el escueto mensaje en donde se le comunicaba que la Escuela Hogar Evita de E. Echeverría, prescindía de sus servicios como Maestra (Ley 21.274). No fue la única en recibirlo, también les llegó a otros 11 docentes. La Escuela Hogar, que ya había pasado a ser llamada Domingo F. Sarmiento, por proscripción del peronismo, estaba totalmente identificada con localidades que hoy están bajo la jurisdicción del Distrito Ezeiza, ya que numerosas personas trabajaban allí como docentes o auxiliares, o eran alumnos.
La Maestra Norma, que vivía en Jorge 1167 en la localidad de Haedo (Partido de Morón), fue secuestrada pese a la resistencia de su padre, quien llegó a gritar que "si se la llevan a ella, a mí también".  Tenía 27 años, se encontraba cursando el Profesorado en Historia, en Castelar. No hay testimonio de su paso por un Centro Clandestino de detención. 

Los datos sobre Norma figuran en el informe de la CONADEP 6235, Declaración Nro. 1527. Los datos sobre la desaparición de Nicolás Andrés Carrizo, su padre, figuran en la CONADEP 6234, Declaración Nro. 1525; tampoco fue registrado su paso por algún C.C.D.. Padre e hija continúan, aún hoy, desaparecidos.
Norma fue militante del peronismo revolucionario, Maestra, y estudiante del Profesorado de Historia, lo que la hacía potencialmente peligrosa para la intención de poner en movimiento la máquina de no pensar, no reaccionar. Por esas condiciones, por sus convicciones, fue secuestrada de su hogar el 6 de mayo de 1976. Una baldosa instalada por el Colectivo de Educación recuerda su paso por las aulas del Hogar Escuela, y supo tener una placa recordatoria en años anteriores.
Maestra Norma Lidia Carrizo. Presente. Ahora y siempre.
Memoria, Verdad y Justicia

Por: Juan Carlos Ramirez Leiva.

jueves, 11 de abril de 2019

Al Maestro


Mi escuelita y mi maestro
Por Juan Magallán (Rimas de Entrecasa; 2012)


A esta escuelita rural
yo vine, y no tengan dudas,
de alpargatas bigotudas,
de bombacha y delantal
Si no lo toman a mal
quisiera rendirle honor
a quien fue, por su valor,
su espíritu y su talento,
después del noble Sarmiento
el más grande educador.
Tiempos de un solo docente
para todo el alumnado,
un tiempo que ya ha pasado,
pero que sigue latente.
Hoy, que lo tengo presente,
Y recuerdo lo de entonces,
Se me ocurre que en el bronce
Su rostro estará algún día,
y llorarán de alegría
 los alumnos de la Once.
De allí salieron doctores,
de allí salieron maestros,
los operarios más diestros,
comerciantes, profesores,
albañiles, constructores,
Dibujantes, jornaleros,
Y entre tantos compañeros
Tengo una inmensa alegría
De cultivar la poesía
Y los relatos camperos.
Una escuelita rural
que él condujo con Maestría,
A la que dio cada día
ejemplo de su moral.
No lo paró el temporal,
ni la niebla más espesa,
se venía de una pieza
orillando la banquina
montando su catramina
de barro hasta la cabeza.
Ya ve, don Luis Fortunato,
Fui duro para estudiar,
pero la vida, en su andar,
me dio este oficio tan grato.
He pedido este barato
por gusto de saludarlo,
aplaudirlo, homenajearlo,
darle todo mi cariño
ya que cuando he sido
nunca supe valorarlo. 

Nota: Versos dichos por su autor en la escuela Nº 11(hoy Nº 4) El 6 de Noviembre de 1988. Dedicado a don Luis Fortunato Iglesias, en el quincuagésimo aniversario de la escuela rural Nº 11 de Esteban  Echeverría, hoy distrito Ezeiza.
Colaboración del Profesor Elío Salmón

martes, 12 de marzo de 2019

Haras Buenos Aires

Don Roldan y su historia del Haras de Buenos Aires.
Unos de los cascos antiguos de Ezeiza es el “Haras Buenos Aires”. Lo que queda de él se ubica sobre la ruta provincial 205 Néstor Kirchner y esquina Santa Ángela.
Tuvo un tiempo de esplendor cuando sus instalaciones contaban con cientos de animales y sus caballos eran prestigiosos campeones. Se creó el mito que el mismísimo Carlos Gardel estuvo cabalgando en el lugar.
Los planos catastrales de1930 nos aportan el nombre de su primer dueño, Valerio Zubiaurre. Su propiedad se extendía costeando la vía del Ferrocarril Belgrano (la Trocha) hasta la Av. Perito Moreno y finalizaba en la calle Los Eucaliptos.
Luis Epifanio "Pichón" Roldán (el apodo se lo puso su hermano mayor cuando era recién nacido), oriundo de Villa Valeria (Córdoba), nació el 22 de diciembre de 1939 y se casó con Alejandra Acosta. Persona baquiana y de ley, con conocimientos camperos como pocos en Ezeiza. Hombre de tradición criolla por herencia. Al conversar con don Roldán comenzamos a viajar en el tiempo y nos transportó imaginariamente al viejo pueblo ezeicense, rodeado de estancias centenarias.
Era el año 1952 cuando decidió acompañar a su padre a Buenos Aires con solo trece años. Arribaron a una hacienda de 200 hect. conocida como San Pedro en el actual barrio de Sol de Oro, La Unión (hoy inexistente). Su padre, Luis María Roldan, era un hombre andariego y gauchesco. Los caminos se fueron separando a medida que Pichón iba creciendo. Luego él siguió trabajando en el Haras donde conoció a Don Manuel Junco que era el encargado del lugar; después de su deceso tomo la posta su hijo Alfredo. Había mucha gente trabajando como domadores, peones, capataces, caseros, personal de mantenimiento, etc.
Las instalaciones contaban con más de 40 boxes, para alquiler y cuidados de animales. Varilleras para cuatro padrillos, una usina para electricidad, habitaciones para el capataz y el encargado etc. Los equinos eran puros en su mayoría y se los amansaban de potrillos. Muchas personas distinguidas llevaban sus caballos para su cuidado. Se probaban parejeros y se seleccionaban. Una vez que el animal estaba en óptimas condiciones el Haras enviaba a sus potros al hipódromo de San Isidro o al del Palermo. También sus empleados corrían con pingos propios pero a manera de entretenimiento en los pagos de Vicente Casares o en otros lugares de la zona con gente amiga.
 Recordaba Roldán una cosecha de victorias en el almacén de Don Alegre, donde se inmortaliza el momento en una fotografía junto a Alfredo, Chupete y Babi Torres, 50 años atrás.
Don Pichón Roldán relato, que descansan los restos de uno de los caballos más prestigiosos en el suelo del Haras. Otro campeón fue Ruda, un alazán tostado, un padrillo de los más buscados para servir a las yeguas que gano varios clásicos entre los años 75 y 80 aprox. Corrían entre 1600 y 1800 metros.

Hay muchos mitos que rodean la cabaña; como por ejemplo que Carlos Gardel vino a cantar y cabalgar tras quedar enamorado de un pingo que perteneciera al Haras, según conto Isolina Siciliano (docente y escritora, 1941-2004), en una jornada de la Junta de Estudios Históricos del Distrito Ezeiza (Club Atlético Ezeiza, año 2000). Nos referimos a este tema y al preguntarle a Pichón nos dijo “Mire, paso mucha gente por aquí. Mucha gente de plata! tenían dos o tres caballos. Puede ser que sí, puede ser que no…pero no te puedo decir una cosa por otra, yo no lo vi”…
Desde chico su amor por los caballos y la música iban de la mano. En el Haras siempre que se podía se compartía un asado y él era el primero en agarrar la guitarra. El folclore y la milonga llenaban el cielo del lugar. También saco los genes de su padre de ser algo andariego, toco en varios lugares como por ejemplo en el viejo mangrullo de don Santiago Granados. Ahí junto con Carlos Goñi hacían prueba de destreza para los turistas que degustaban platos criollos. La entrevista se realizó el 4 de noviembre del 2018 (La Unión,Distrito Ezeiza).

Por: Elio Daniel Salmón. Profesor de Historia
Miembro informante de la Junta de Estudios Históricos del Distrito Ezeiza

viernes, 22 de febrero de 2019

Canning: 108 años

Canning: 108 años de patrimonio ferroviario y formación de la localidad.
Estas tierras legendarias que hoy son conocidas como la localidad de Canning, ubicadas en el sudoeste del conurbano bonaerense, fueron propiedad de Manuel Acosta hacia finales del siglo XIX. Don Acosta, fue beneficiado con una herencia en el año 1873, producto de una sucesión que dispensara su madre Josefa Acosta (gran terrateniente en los tiempos rosistas).Manuel recibió la superficie de 15.289.750 M.C., una gran porción. Luego para el año 1890 comienza a vender y fraccionar sus tierras. En ese tiempo pertenecían al cuartel 6º del partido de San Vicente.
Las investigaciones en los archivos de Geodesia nos arrojan los nombres de sus compradores y nuevos propietarios: Eduardo Murzi y Bartolomé Rocca. Ellos tenían una vinculación familiar, eran cuñados. También hubo otro comprador, Torcuato Alegre, él es el que cede su propiedad para que en una parte se construya la estación Canning. Torcuato contaba con menos superficie que los anteriores nombrados, pero paso a la historia porque ahí nace lo que a la posteridad va a recibir y dar identidad a la localidad de Canning.El 8 de febrero de 1911, La Compañía General de la provincia de Buenos Aires habilita la estación y su tráfico. La banca franco-belga intentaba competir con los ferrocarriles de origen británicos y conectar el interior de Buenos Aires con los puertos y así exportar los frutos del país a las metrópolis. Argentina era considerada en ese tiempo como el granero de mundo. Épocas de imperialismos económicos y grandes negocios oligárquicos.
Antes de llamarse Canning, se la conocía como Km 17,500. Era una descripción netamente técnica. Por varios años hemos investigado y no aparece otra opción del porqué se la bautizo de ese modo. Por eso citamos al historiador Enrique Udaondo que nos da certera información por qué se llama de esa manera: “Recuerda al estadista inglés D. Jorge Canning (1770-1827), distinguido político y diplomático, el cual, siendo ministro de negocios extranjeros en 1825, reconoció la independencia de nuestro país, proclamó en principio de la no intervención, atendió deferentemente a Rivadavia en Londres, durante su misión diplomática, y celebro un tratado de amistad, comercio y navegación con esta República, que se firmó en Buenos Aires el 2 de febrero de 1825.”
Las autoridades del CGBA bautizaron a esta estación en conmemoración de esta figura particular y en debate constante según la orientación política con que se la analice. No es para nada un personaje desechable para historiar, conocer y repensar.
Posteriormente con la autonomía de San Vicente en el año 1913 el municipio adopto el nombre de “La estación” como la descripción del ejido. La cual hoy se toma el 8 de febrero de 1911 como fecha de fundación de la localidad. En 1913 la estación paso a formar parte del partido de Esteban Echeverría a lo igual que las tierras que la circundan. En 1994 con la formación del partido de Ezeiza se van a repartir Canning teniendo como límite la ruta provincial Nº 58. La estación queda dentro de las tierras que son jurisdicción del partido Ezeicense.
El edificio de estilo francés cumplió 108 años y de manera simbiótica lo hizo la localidad con sus múltiples identidades sociales. El boom inmobiliario del presente y el crecimiento económico son los vectores de una nueva realidad alejada de sus orígenes y de su faceta pueblerina. Faceta que intentamos rescatar históricamente con nuestro humilde aporte y la memoria oral de nuestros vecinos.
Por Elio Daniel Salmón

miércoles, 22 de agosto de 2018

Ronald Richter y el Centro Atómico

Ronald Richter nació el 21 de febrero 1909 en Falkenau, ciudad austríaca en aquella época y que hoy es parte de la República Checa. Estudió física en la ciudad de Praga donde se graduó en 1935, y trabajo en Alemania, Inglaterra y Francia. Estando en Londres, después de la Segunda Guerra Mundial, conoció al diseñador de aviones de la Alemania nazi, Kurt Tank, quien posteriormente lo recomendó al presidente Juan Domingo Perón.
Fue un 24 de marzo de 1951 cuando el presidente Perón anunció que "el 16 de febrero de 1951, en la planta piloto de energía atómica en la isla Huemul de San Carlos de Bariloche, se llevaron a cabo reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica" a cargo de Richter. Cuenta Mario Mariscotti (investigador), que cuatro días después en el Salón Blanco de la Casa Rosada, recibió la medalla de la lealtad peronista y el título Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires. Descubierto que todo fue un timo, en 1952 tuvo que devolver medalla y título.
Compró un chalet en Monte Grande en 1954, y allí se retiró a vivir sin el poder y lustre que había conseguido con sus fracasados intentos y patéticos embustes, según lo pusiera en evidencia dos comisiones designadas al respecto. En 1955, tras el derrocamiento del presidente Juan D. Perón, volvió a ser detenido por orden del almirante Isaac Francisco Rojas. Los golpistas querían informarse acerca del proyecto y tras una serie de interrogatorios y careos, lo acusaron de malversación de fondos públicos. Le quitaron la ciudadanía argentina y fue puesto en prisión hasta que, finalmente, el juez Luis Botet lo absolvió.
Tuvo un Cadillac descapotable con los que paseaba por el pueblo, frecuentando un bar cercano a la estación, destacándose por su simpatía y verborragia con los parroquianos. No conocemos cuál fue su trabajo por aquellos años, pero si sabemos que vivió en Monte Grande como un jubilado más, en un chalet con frente de lajas, inconcluso, con persianas deterioradas y bajas y un líving austero, ubicado en la calle Almirante Brown y Berasain.
Madrugador, leía el Buenos Aires Herald y estudiaba sobre la fusión nuclear. Quien pudo entrevistarlo tras paciente pesquisa y el dato de un viejo cartero que le dijo en dónde vivía un alemán loco, afirmó que daba muestras de altibajos emocionales con asomo del perfil maniático, saltando de un impreciso castellano al inglés o alemán. Nada se sabía de él a nivel nacional, incluso era un desconocido para sus vecinos. El programa “Allá vamos” (canal 11), lo dio por muerto en septiembre de 1984.
El reportaje que le diera a Francisco N. Suárez, publicado en el primer número de "El Periodista de Buenos Aires" (15/09/1984), describe a un bohemio de 75 años, de rebelde cabello cano, amante de los gatos. Vivía con su esposa Ilse Aberdt (hablaba cinco idiomas), su gato y sus perros. La singularidad motivó la creación de la ópera Richter, de Esteban Buch y Mario Lorenzo, estrenada en 2003.
El alemán loco que condujo los primeros pasos en la CNEA, fue nuestro vecino cuando aún pertenecíamos al distrito de Esteban Echeverría. Ronald Richter falleció el 25 de septiembre de 1991.

Juan Carlos Ramirez Leiva